
La tormenta de viento, lluvia y pedrisco que en la tarde del miércoles 6 de julio se produjo sobre las 19.45 horas, ocasionó un fenómeno meteorológico consistente en una tormenta con vientos huracanados, acompañado de fuerte lluvias y pedrisco de procedencia noreste, cuyo centro afectó especialmente a Villanueva de la Serena pero también a Campanario, La Haba y otras localidades.

La duración de los vientos huracanados fue de unos 30 minutos y de la lluvia de un total de 40 minutos, mientras que el pedrisco cayó durante aproximadamente 15 minutos. Unos tiempos que varían sustancialmente de una a otras zonas de la localidad. Los litros de agua caídos al ser en una zona local no se conocen desde la AEMET, pero sí se dispone de datos de particulares que indican que las precipitaciones caídas pudieron haber sido de 150 litros por metro cuadrado.
Una tormenta “perfecta”, en palabras del alcalde Miguel Ángel Gallardo, “con todos los elementos necesarios para causar daños, bastantes daños como ha sucedido”. No obstante, el alcalde destaca que lo importante es que no hay que lamentar daños personales, ya que lo material aún siendo costoso, se repone, y lo importante es que ninguna persona se ha visto afectada por la tremenda tormenta, explicaba la misma tarde de la tormenta.

Los rastros de los daños indican perfectamente cuál es la zona que recorrieron los vientos más intensos, que entraron en la zona urbana por las instalaciones del Tenis Club, causando los mayores daños en el casco urbano; en la circunvalación; zona deportiva; centro de la ciudad y saliendo por la zona de Corazón de Jesús y polígono Cagancha. Para continuar por la zona de polígonos comerciales, dirección La Haba.
Los daños se produjeron principalmente por las rachas de vientos huracanados y el pedrisco, en menor medida por el agua, aunque momentáneamente es más espectacular ver el agua inundar zonas.
Hay que destacar que hubo que atender en pocos minutos a más de cincuenta incidencias de diversa importancia, al mismo tiempo que se atendieron más de cien llamadas telefónicas, solicitando información y ayuda de ciudadanos.

A este fenómeno meteorológico se le hizo frente con un gran dispositivo de emergencias desde Protección Civil Municipal y Policía Local en su coordinación y operatividad. Destacado fue también el gran trabajo realizado por los Bomberos, los Servicios Municipales de Obras, Electricidad, Jardines, Limpieza, Voluntarios de Protección Civil, Policías Locales fuera de servicio y muchos ciudadanos que hicieron trabajos de forma anónima, pero de mucho valor, además de la empresa Urbaser.
Los trabajos se desarrollaron durante toda la noche y quedan horas y días hasta que se reparen muchos desperfectos en la vía pública en zonas de paso de vehículos y peatones, por lo que se pide precaución ante roturas de acerados y paseos.
Los vientos huracanados causaron graves daños:
ü Derribando decenas de árboles en la carretera del Badén, Parques, Colegios y casas de campo.
ü Cayendo y arrancando señales, vallas de obras, paneles de tráfico y publicitarias.
ü Desprendiendo canalones, toldos, tejas, paneles de sombreado de terrazas, etc.
ü En la vía pública, el viento hizo volar todo tipo de elementos como terrazas de bares, sombrillas, etc.
ü Desprendimiento de recubrimientos de fachadas y losetas, depósitos de agua y antenas de edificios.
El agua desbordó la capacidad de absorber por las tuberías la cantidad acumulada en pocos minutos, causando:
ü Inundación del paso bajo el ferrocarril, paso a nivel. A pesar de que los sistemas de evacuación funcionaron correctamente, pero la orografía del terreno y la altura del paso del ferrocarril, provocan un descenso en el terreno importante, a la vez que confluyen en la rotonda, bajo el puente, cinco vías que se convirtieron en verdaderos ríos en pocos minutos. Se tardaron varias horas en restablecerse el tráfico, pues el agua se eliminó pronto, pero la retirada del lodo necesitó de más horas de trabajo. Resaltar que sólo vehículo quedó atrapado en el agua, pero se debió a que el conductor no respetó la orden de un agente que le indicó que parase y no obedeció; dándose la circunstancia de que además conducía hablando por teléfono, resultando el vehículo con graves daños.
ü Inundación temporal, con diferentes grados, en todas las rotondas de la ciudad, en las que se restableció la normalidad en poco tiempo.
ü No se produjo inundación en la zona tradicional de comercio de calle San Francisco con Conventual y Valdivia, no alcanzando el agua la altura suficiente para inundar los comercios, como sucedía hace años, gracias a las obras de mejoras de infraestructuras realizadas en la zona.
ü Además se inundaron zonas de recreo, patios de inmuebles, etc., pero con incidencia menor.
El pedrisco, de tamaño grande, con la velocidad del viento rompió, persianas, toldos, abolladuras de vehículos y rotura de elementos de mobiliario urbano, destrozando todo tipo de zonas ajardinadas y de huertos.
Lo ocurrido en el casco urbano es más llamativo e impactante, pero lo más importante y por ello requiere un apartado especial en todo lo sucedido corresponde a los daños producidos en el campo. Producciones completas han sido arrasadas, con un gravísimo coste ecónomo en producción; además de miles de jornales perdidos de los trabajos de recolección. Cuestión que será evaluada para solicitar las declaraciones e indemnizaciones que corresponda, pero que para Villanueva, Valdivia y todas las poblaciones afectadas por las tormentas del domingo, martes y ayer miércoles, suponen un verdadero drama. Un tempora que también ha afectado a los cientos de casas de campos, que en muchos casos son viviendas permanentes, donde los daños han sido muy importantes también.
Desde la Policía Local se pide la colaboración de los ciudadanos, pues existen riesgos de producirse episodios parecidos en las próximas horas, siendo lo más importante que cuando se produzcan fuertes vientos se abandone lo que se esté haciendo y protegerse en el interior de edificaciones, alejados de las ventanas.
Además, se aconseja no realizar desplazamientos a pie por las calles, pues les puede caer cualquier objeto y sobre todo, no utilizar el coche aunque lleguemos tarde a cualquier cita, ni durante el tiempo que se desarrolle la tormenta y una hora después, para facilitar el trabajo de los servicios de urgencia necesarios y evitar colapsos de tráfico y accidentes. Si nos coge circulando, parar y estacionar siguiendo los mismos consejos.
