
Es la novena persona en recibir la más alta distinción que concede el Ayuntamiento
El villanovense Atanasio Naranjo Hidalgo es desde este jueves 22 de octubre Medalla de Villanueva de la Serena, convirtiéndose en el noveno villanovense que recibe la más alta distinción que concede el Ayuntamiento de la ciudad. Se suma así a los Medalla Antonio Guisado, que fue el primero en recibirla; Tomás Parejo, Jesús Sáchez Adalid, José Manuel Calderón, Pedro Muñoz Gil, José Luis Pérez Chiscano, Antonio Huertas Mejías y Pilar Santisteban Sanz.

Como él ya Medalla de Villanueva de la Serena expresó “es el reconocimiento que más me ha pellizcado el alma, el que más satisfacción me ha causado y el más inesperado”. Con esta distinción, subrayó, “tendré siempre a mi pueblo en el corazón y esta distinción como el mayor privilegio”. Una distinción que no es solo suya, como señaló, sino de sus dos familias, la personal y también la que representan los trabajadores de su empresa.
TRABAJO Y ESFUERZO
El nuevo Medalla de la Ciudad dio un repaso por su vida, desde sus primeros años como colono, teniendo siempre presente el ejemplo de sus abuelos y especialmente el de sus padres; que han sido para él y para su hermana Lucre su guía durante su vida. Un legado que también ha querido transmitir a sus hijos. Una forma de entender la vida y de afrontar las dificultades, sin dejar de querer lograr metas viviendo lo que el camino hasta llegar a ellas te reporta.



Su hermana Lucre, destacó la parte humana, su forma de entender y afrontar la vida, con esfuerzo y trabajo. Ella recordó la trayectoria familiar y quiso especialmente dar las gracias a su hermano por lo que es y representa.

También su hijo José María Naranjo habló en nombre su madre y sus hermanos. Él subrayó el legado que su padre ha transmitido a lo largo de su vida “tu paso no ha dejado indiferente a nadie. Nos han enseñado, incluso cuando nosotros no entendíamos algunas cosas, el amor por el campo, por nuestra tierra y por el esfuerzo diario. Nos has enseñado que las mejores enseñanzas no son las que se explican, sino las que se hacen con el ejemplo”.


El hijo de Naranjo quiso también reconocer que detrás de esta historia, “hay una mujer incansable, capaz de multiplicarse para estar donde hacía falta, compensando las ausencias de nuestro padre. Esta historia también es tuya, mamá”.

En su intervención, la alcaldesa subrayó que esta Medalla simboliza el abrazo de un pueblo, es el reconocimiento de su tierra y de sus vecinos “y de una ciudad que se siente sinceramente orgullosa de él”. Es una medalla, subrayó, “que simboliza nuestro respeto, nuestra gratitud y nuestro orgullo. Y cuando la contemples, recuerda que en ella están representadas muchas personas, tus padres, tu mujer, tus hijos, tus trabajadores y agricultores que te han acompañado todos estos años”.


La historia de Atanasio Naranjo recordó la alcaldesa, “es inseparable de la historia de nuestros pueblos de colonización. Sus padres, al igual que muchos colonos, llegaron con pocos recursos materiales, pero con una enorme capacidad de trabajo, con esperanza y con la voluntad de levantar una vida nueva a partir de la tierra”. La mejor palabra que define a Naranjo subrayó, “es agricultor. Una palabra que lo explica casi todo y que significa conocer el valor de la espera y del esfuerzo”.


Fernández destacó que Naranjo tiene como máxima la cultura del esfuerzo “que también ha sabido transmitir a sus hijos, que continúan con el proyecto que él inició”.


La alcaldesa también puso en valor cómo desde “un pueblo se puede construir una empresa competitiva a escala internacional, y que el mundo rural no está condenado a quedarse atrás. La historia de Atanasio demuestra que desde Extremadura se puede investigar, transformar, exportar y liderar”.
DESDE LO LOCAL
En toda esta trayectoria profesional y personal, añadió, hay una contribución importantísima a la sociedad, creando empleo, generando oportunidades en nuestra tierra y contribuir así al futuro, subrayó Fernández.

Una trayectoria, añadió la alcaldesa, “en la que mucho tiene que ver su familia y especialmente su mujer, “porque ningún camino como el tuyo se recorre en solitario, y este reconocimiento también es para ella, que ha sabido entenderte y acompañarte en todo el camino, en el que también ha habido muchas dificultades”. Además de contar, expresó, con “el relevo generacional que es uno de los desafíos más difíciles para cualquier empresa familiar. Y has transmitido no solo una empresa, sino una manera de entender el trabajo, el campo y la responsabilidad con esta tierra”.

La Corporación Municipal acordó por unanimidad, el pasado 30 de septiembre, concederle por su extensa e importante trayectoria profesional en el sector agroindustrial. Atanasio Naranjo ha situado a la comarca y a la región como un referente hortofrutícola a nivel mundial, especialmente en todo lo relacionado con la fruta de hueso. Además de ser también referente en la producción y comercialización de granadas, arándanos, higos o cítricos; entre otros.
REFERENTE MUNDIAL
El nuevo Medalla de Villanueva de la Serena ha recibido también apoyos de empresas, entidades, asociaciones, respaldando así la decisión del Pleno de la Corporación; poniendo en valor la visión de futuro que siempre ha tenido, su apuesta por las raíces, por lo rural y por investigar e innovar. Así ha logrado poner en marcha un modelo empresarial innovador basado en la integración de toda la cadena de valor, desde la obtención y evaluación del material genético a la distribución y logística.

HECHO A SÍ MISMO
Un hombre hecho a sí mismo, que ama y comprende la tierra, ha tenido visión de futuro y ha sabido formarse y adaptarse, contribuyendo a la internacionalización del sector agroalimentario regional. Un ejemplo de cómo la tierra que le vio nacer le ha permitido tener una proyección global, sin olvidar sus valores, su identidad local y sus orígenes. Su contribución, además, a la economía es indudable, generando valor, contribuyendo a fijar población y a la creación de empleo, con unos 3.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos. Sin olvidar su faceta de apoyo a distintos colectivos y entidades culturales o deportivos; entre otros.

En definitiva, un acto emotivo y que para él supone el reconocimiento más importante, por lo que significa, que ha recibido. Un acto en el que estuvo arropado por toda su familia, amigos y personas vinculadas al sector. Además, contó con la música de Chema y Cristina, un dúo con el que Atanasio Naranjo mantiene una estrecha amistad.
