Alonso Manuel Carmona, deja tras casi 15 años la dirección musical de la Banda de Cornetas y Tambores del Nazareno

No se desvincula del colectivo musical, y tras el verano se conocerá al nuevo responsable de la dirección musical

Desde que se creara la Banda de Cornetas y Tambores Nuestro Padre Jesús Nazareno, en 1991 estando al frente de la Hermandad Lucas Alonso, ha sido mucho más que un colectivo musical. Las más de 50 personas que la integran, además de los padres, madres y familia que están detrás, siempre han mantenido un compromiso no solo con su vocación musical y como un referente más de la Hermandad y de la Semana Santa; sino que han ido más allá. Forman una gran familia que, además, llevan a cabo a lo largo del año distintas acciones solidarias y de formación. Entre ellas su ya tradicional Operación Carretilla o el roscón de Reyes solidario.

Durante los últimos años, casi 15, al frente de la misma ha estado Alonso Manuel Carmona Monago. Hasta hace dos años fue director general de la Banda y hasta ahora ha estado al frente de la dirección musical. Después de tantos años de entrega, acompañado también por Manuel Lozano y desde el pasado año por Andrés Pino; Carmona abandona la formación musical, su dirección, pero no se desvincula de ella.

Una decisión tomada para iniciar un nuevo ciclo en este colectivo musical que continúa teniendo a Pino como director general, mientras que el director musical aún está por decidir. Un nombre que se conocerá después del verano. Intensa y extensa ha sido la labor de Carmona al frente de la Banda, tal como se reconoce por parte del colectivo. “Enorme el trabajo que ha realizado durante todos estos años, consiguiendo que una Banda, mayoritariamente de gente muy joven, diera siempre su mejor versión; trabajase en base a unos pilares fundamentales: fe, caridad y música; y llevase el nombre de su Hermandad y el de Villanueva de la Serena por toda la geografía nacional”, se destaca desde la Banda.

Los integrantes de la misma le han querido despedir con una marcha ordinaria que lleva por título “Hasta mañana si Dios quiere”, frase con la que se despiden los componentes a modo de marcha compuesta por ellos mismos. Un regalo que le hicieron en la noche del martes 30 de junio, cuando anunció su decisión. A partir de ahora, será la marcha de presentación en sus actuaciones y será reflejo, añade, de todo lo que él ha construido y de lo que se sienten muy orgullosos. En definitiva, es una muestra de agradecimiento por su compromiso y dedicación tantos años “en los que han inculcado valores a cada componente que ha pasado por sus manos, desde la humildad, el compañerismo o el sacrificio; con todo ello ha conseguido lo que a día de hoy somos, una gran familia”.