La biblioteca habilitará dos espacios para salas de estudio con un total de 59 puestos, con las medidas se seguridad e higiene necesarias

En la biblioteca Felipe Trigo  39, y en el edificio del OAR, 20. Unos puestos que pueden ampliarse si hay más demanda

La biblioteca municipal Felipe Trigo, reabierta en parte desde el día 11 coincidiendo con la entrada en vigor de la Fase 2, incrementará su actividad si así se establece por parte de las autoridades sanitarias con la entrada en la Fase 3. De esta forma, ampliará su oferta con la sala de estudio, que cada año se habilita coincidiendo con la época de exámenes.

Ya está todo preparado, como señala la concejala de la biblioteca, Mónica Calurano, para que cuando sea posible abra sus puertas, cumpliendo con todas las normas de seguridad e higiene establecidas.

En cumplimiento de dichas normas, se ha tenido que reducir el aforo, por lo que en la propia biblioteca se dispondrá de un total de 39 puestos de estudio, con una distancia entre cada uno de 2 metros. Antes del estado de alarma, se disponía de 84 puestos, por lo que la concejalía ha establecido otro espacio para ofertar más puestos.

En concreto, explica Calurano, los 39 puestos disponibles se reparten entre la hemeroteca, con 2 plazas, la sala juvenil 1 tiene cuatro mientras que la sala 2, cuenta con 3 puestos. Cuatro personas al mismo tiempo podrán estar en las salas infantiles, en la sala de estudios de la planta alta, 9, mientras que en la sala de novelas de adultos, 6. Finalmente en el altillo, habrá 10 puestos disponibles.

Con el fin de cumplir con las normas sanitarias, indica Calurano, se irán ocupando las zonas de estudio de la primera planta y una vez que estas estén ocupadas, se pasará a ocupar la segunda planta, y posteriormente el altillo. De esta forma, indica, se garantiza la desinfección de los puestos después de cada uso.

Además de la biblioteca, también se dispondrá de otro espacio en el edificio del OAR, ubicado en Los Pinos, donde se pondrá a disposición de los estudiantes un total de 20 puestos. De necesitarse más, una vez puedan abrirse estas dos salas de estudio, se planteará la ampliación de puestos habilitando otros espacios municipales.

Por otra parte, Calurano se ha referido al funcionamiento de la biblioteca municipal durante estos más de 70 días desde que se decretara el estado de alarma. Una situación, explica, que ha supuesto que muchas personas se hayan acercado a la lectura o hayan incrementado sus hábitos, demandando más libros. Ahora, indica, el reto es tratar de mantener ese incremento de lectores.

Para dar respuesta a los socios que tenía y a otros que se han hecho durante el confinamiento, explica Calurano, la biblioteca puso en valor, al cerrarse el espacio, la Nubeteca. Un espacio para fomentar la lectura adaptándonos al mundo tecnológico en el que estamos. Este servicio, del que los usuarios disfrutan desde hace más de un año, está disponible para todos los socios, y en él se pueden leer o escuchar en estreaming una gran variedad de títulos.

Si en 2019 los usuarios de la Nubeteca fueron 144, en estos algo más de dos meses, han hecho uso de la misma un total de 138 socios. En cuanto a los títulos más demandados son “Reina roja”, de Juan Gómez Jurado; “Terra Alta”, de Javier Cercas; “La cara norte del corazón”, de Dolores Redondo; y “El pintor de almas”, de Idelfonso Falcones.

Durante el confinamiento, los préstamos que había cuando se decretó se han ido renovando para no poner sanciones a los usuarios.

Durante el periodo de confinamiento los libros disponibles para préstamo fueron renovándose, evitando así poner sanciones a los usuarios, y antes de la apertura de las instalaciones el pasado día 11, se llevó a cabo una recogida de libros a domicilio, ya que los libros prestados son los de más demanda, por lo que la biblioteca dispone desde el pasado día 11 de más títulos disponibles.

Desde ese día, los préstamos y devoluciones se hacen de forma segura, no permitiendo el libre acceso al fondo bibliográfico y es el personal de la biblioteca el encargado de recoger y entregar el material prestado. Una vez que el libro es devuelto, se mantiene en cuarentena 14 días para volverlo a prestar con todas las garantías de seguridad.

También existe un servicio de préstamo a domicilio para aquellas personas que no puedan acceder a las instalaciones, previa petición telefónica o telemática.

Por lo que respecta al servicio de hemeroteca, indica Calurano, se restablecerá cuando así lo indiquen las autoridades.