A partir del mes de junio, el colegio El Cristo dejará de ser un centro de Educación Infantil y Primaria

Este curso solo tiene 53 alumnos, que se matricularán en otros centros. El colegio El Cristo seguirá teniendo actividad educativa a partir de septiembre

A partir del 30 de junio próximo el colegio El Cristo, que comenzó a funcionar en el curso 1991-1992, dejará de ser un centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP); pero cuando dé comienzo el curso académico 2020-2021 continuará teniendo actividad con otras ofertas educativas que no son obligatorias. Este es el compromiso de la consejería de Educación y Empleo con el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena tras tomar la decisión, compartida ha dicho el alcalde Miguel Ángel Gallardo, de que el centro deje de ser un centro de Infantil y Primaria.

La razón por la que se toma esta decisión, después de un periodo de reflexión habido en los últimos años, se debe exclusivamente al descenso paulatino, curso a curso, del número de alumnos matriculados. De hecho, en el presente curso académico solo hay matriculados 53 alumnos, lo que representa solo el 12% de la capacidad del centro, que es de 450 alumnos; tal como explica Secretario General de Educación, Rafael Rodríguez de la Cruz.

Rodríguez de la Cruz señala que desde la consejería se ha observado con preocupación el paulatino descenso de matriculaciones en el centro y, por tanto, reducción también de las unidades. Se da en este centro una situación propia de poblaciones pequeñas en las que no se funciona por cursos sino por ciclo e incluso a veces por más de un ciclo. Una anomalía, añade, que no es normal en una ciudad con la población que tiene Villanueva. En el colegio El Cristo, añade, hay solo 53 alumnos para los 9 cursos que un centro de este tipo tiene, tres de Educación Infantil y el resto de Primaria; lo que representa una media de 6 alumnos por curso.

A esta situación hay que añadir otra con la que ni la consejería ni el Ayuntamiento, añade, están de acuerdo y es que en los últimos años en este centro solo se han matriculado alumnos de etnia gitana e inmigrantes. Por esta razón, añade, antes de que el centro desaparezca “hay que tomar decisiones y actuar y se ha tomado la decisión conjunta de cerrar el colegio y los alumnos que tiene, a partir del próximo curso 2020-2021, se escolaricen en otros centros de la ciudad”. De hecho, expresa, hay dos muy próximos, Santiago y Cruz del Río, en los que hay un total de 48 plazas vacantes, y que forman parte de las 155 que en la actualidad hay libres en el resto de centro de la ciudad.

De esta forma, hay plazas suficientes para dar respuesta a estos alumnos, a los que se les escolarizará ofreciéndoles igualdad de oportunidades, integración y mejorando la calidad educativa ya que estarán en el curso que le corresponde y no en clases agrupadas como sucede actualmente. Esta es la única razón, subraya Rodríguez de la Cruz, por la que se toma la decisión, el garantizar la educación integral de los alumnos y hacerlo en un ambiente totalmente normalizado.

El secretario general de Educación ha querido transmitir tranquilidad no solo a los padres de estos 53 alumnos, garantizándoles su educación, sino que también ha querido hacerlo hacia el personal docente, al que le ha agradecido su trabajo e implicación. En el centro, explica, hay 5 profesores funcionarios con su plaza y podrán mantener su actividad profesional en la ciudad en el resto de colegios existentes.

Por su parte, el alcalde subraya que la decisión se fundamenta en la necesidad de garantizar la equidad, la igualdad y la calidad de la enseñanza. Ese, añade, “es nuestro objetivo. Agradezco el trabajo que los docentes han hecho por cambiar la situación del centro, pero la ubicación del colegio muy próximo a otros dos, así como el estigma que el colegio tiene en los últimos años; solo han contribuido a empeorar la situación”.

La situación actual de este centro, señala Gallardo, hay que buscarla casi en sus orígenes cuando se planteó su ubicación. En aquel entonces no se sabía cómo se desarrollaría urbanísticamente la ciudad y se optó por hacer este centro próximo a otros dos, y que sustituía al antiguo Cristo. El colegio tuvo su oportunidad de futuro “en el año 2001-2002, cuando se tomó la decisión de construir un nuevo instituto, y este colegio podía haber sido el tercer instituto que se necesitaba, pero el gobierno de entonces optó por ubicarlo en otro lugar, después de desencuentros con la Junta de Extremadura. Finalmente, cedió una parcela próxima a los otros dos institutos y ahí comenzó el principio del fin del colegio El Cristo”.

La ciudad, añade el alcalde, ha crecido en sentido contrario al lugar donde está este colegio y, de hecho, la consejería ha ampliado una línea más, ya tiene tres, en el colegio Cervantes para dar respuesta a las necesidades de plazas en la zona en la que se enclava.

El alcalde recuerda que, ante la realidad, los gobernantes tienen la obligación de tomar decisiones, ser responsables y actuar. Y aunque “podría pedir que el colegio siguiera, un colegio que está en muerte clínica, no estaría defendiendo los intereses de la ciudad y especialmente de los niños matriculados ahí”. Estamos, añade Gallardo, ante la única decisión posible y que se ajusta a la realidad.

Gallardo subraya que su principal ahora es que el edificio siga manteniendo actividad como centro educativo, no de Infantil y Primaria, pero sí con otros servicios de calidad y siempre vinculados a la educación. Por esta razón, también ha pedido el alcalde a la consejera que mantenga en el colegio la equipación tecnológica que tiene para que pueda usarse cuando se dé otro uso educativo al centro. Un centro que tiene que seguir aportando vida al barrio.