La capilla del antiguo cementerio se llamará Centro Social “Doña Joaquina Ruiz Casco. Maestra”

Se reconoce así su contribución a la ciudad, desde el ámbito educativo, cultural y solidario

La conocida como capilla de Santa Isabel, ubicada en lo que fue el antiguo cementerio de la ciudad, llevará el nombre de Centro Social “Doña Joaquina Ruiz Casco. Maestra”. Así lo ha acordado por unanimidad el pleno de la Corporación Municipal en la sesión celebrada este jueves 30.

Destacar que fue directora del colegio Conquistadores desde el año 1968, pocos meses después de su apertura, hasta 1986. Una mujer vinculada a la educación desde los 19 años, siendo maestra en varias poblaciones hasta ostentar, por oposición, su cargo como directora. Un cargo en el que estuvo hasta el año 1986, cuando pasó al Centro de Recursos y Profesores (CPR) en el que se jubiló.

Doña Joaquina, como todo el mundo la conocía en la ciudad, se caracterizó por ser una mujer solidaria, unida siempre a distintas acciones en las que se trataba de ayudar a las personas. Tenía una gran sensibilidad, destacan los que la conocían, que le hacía estar al lado de aquellas personas o causas que necesitaran atención, ejerciendo de forma activa el voluntariado. Ella también forma parte de la historia del Premio Felipe Trigo, formando parte de la comisión lectora Infantil y Juvenil desde su creación, en 1984, hasta el año 2009.

Con esta propuesta, explica el alcalde Miguel Ángel Gallardo, lo que se hace en poner en valor a las personas y no tanto las ideas. A las personas que, de una forma u otra, han contribuido a sumar; a hacer de Villanueva lo que hoy es. Personas, añade, que forman parte de la historia colectiva y en este caso “Doña Joaquina es una de ellas. Fue una mujer que rompió en cierto modo moldes ya que, en su época, no era lo habitual que una mujer ocupara un cargo directivo en un colegio, por oposición, sin olvidar la contribución que ha hecho durante años a la cultura y en especial a nuestro Premio Felipe Trigo”.

 

El futuro centro social mantendrá, subraya el alcalde, la placa original con el nombre de la que fuera capilla y la razón por la que se construyó; además de un panel con un código QR en el que se podrá tener toda la información de lo que fue este edificio.

La reforma de esta edificación, subraya la portavoz municipal María Lozano, es fruto de la buena gestión realizada y que ha permitido recuperar un edificio que estaba totalmente abandonado y que amenazaba ruina. Se recupera, por tanto, un edificio singular y unido a la fisonomía de la ciudad. Hay que recordar que el Ayuntamiento firmó un convenio con el Arzobispado de Mérida-Badajoz en el año 2018 para que el Ayuntamiento pueda disponer durante, al menos, 60 años de esta edificación.