Jordi Juan Martínez y Rui Díaz, destacan la transparencia, independencia e igualdad de oportunidades que ofrece el Premio Felipe Trigo

Presentan sus obras, “La ciudad inverosímil” y “El cuento del espejo”, ganadoras del Premio Literario el año pasado

Los escritores Rui Díaz Correia y Jordi Juan Martínez, ganadores del Premio Felipe Trigo 2018, han protagonizado el acto previo al fallo del Premio Literario Felipe Trigo, que tiene lugar esta noche en el transcurso de una gala literaria y en la que se conocerá a los ganadores de la XXXIX edición. Una edición que tiene diez obras finalistas, cinco en la modalidad de Novela y otras tantas en Narración corta.

Ambos escritores, que también forman parte del jurado de este año, han estado en una de las actividades tradicionales previas al Premio, la presentación de las obras ganadoras de la edición anterior: “El cuento del espejo” y “La ciudad inverosímil”, de Díaz y Martínez respectivamente.

Los dos escritores destacan las razones por las que se presentaron al Premio el pasado año. Entre otras, se debe al prestigio que tiene, la independencia que le acompaña, su transparencia, y la igualdad de oportunidades que ofrece a todos los escritores; sean noveles o ya tengan más obras escritas, publicadas y premiadas.

Rui Díaz Correia, autor de la Narración corta, relató el proceso previo a la decisión de dar por finalizado el libro y también el momento de presentarlo a un certamen o un premio. Llega un momento en el que “se arranca todo aquello que sobra, es lo primero que haces, es liberador, aunque al principio es doloroso.  A partir de ahí, es cuando la obra está tal como la quieres”.

Por su parte, Jordi Juan Martínez, ganador del premio de Novela, expresa que participar en un Premio como el Felipe Trigo, de gran prestigio, “es como comprar un billete de lotería. La gente escribe muy bien, y ya sabes de antemano que es un premio que cuenta con muchas obras”.

Por lo que respecta a la Narración corta “El cuento del espejo”, es una obra muy pegada a la actualidad, ya que se desarrolla en pleno proceso electoral, en el que una empresa de sondeos está haciendo encuestas sobre ese proceso. La idea del libro, relata su autor, surgió leyendo un artículo sobre las agencias demoscópicas. En esa época en la que leyó el artículo, subraya, estaba también obsesionado con la serie “El ala oeste de la Casablanca”.

En ese momento “decidí escribir una comedia a mi estilo, dejando un poco los textos más trágicos, y por eso primero fue una obra de teatro. Y tiempo después, me seguía interesando el tema, y decidí que fuera novela y no obra de teatro”.

Valencia en el año 37 es el lugar en el que “La capital inverosímil” transcurre. La novela de Jordi Juan Martínez atrapa al lector desde el principio y lo hace especialmente por su personaje principal. Martínez señala que “es una mezcla de géneros: novela histórica, novela negra e intriga. Es una novela de guerra, ambientada en la guerra, pero no es bélica. Habla de la retaguardia republicana”.

Martínez subraya que la clave de todas las guerras es la gente, que sobrevive, y ese afán de supervivencia es lo que guía a todos los personajes de la novela. El día a día, el hambre y todo lo que conllevó la guerra, se refleja en la obra. Una novela situada justo cuando los republicanos pensaban que podían ganar, cuando Valencia fue durante un año capital de la Segunda República.