Fernando Sembrador crea la “Jota del Acho i del Acha”, una jota reivindicativa del movimiento LGTBI y escrita en estremeñu

Traducida por la asociación Oscec y cantada por el dúo Unforgettable

Algo tan nuestro, tan tradicional como el folklore y la jota, han servido de vehículo para reivindicar y dar visibilidad al colectivo LGTBI. Una jota, expresión musical que muchas veces habla del amor entre dos personas, es lo que sirve al artista y creador Fernando Sembrador para escribir la primera “Jota del Acho i del Acha”, la jota de la diversidad. Una jota, además, escrita en estremeñu, para lo que ha contado con la colaboración de la asociación Oscec (Órgano de seguimiento y coordinación del estremeñu y su cultura), encargada de la traducción de la letra de su jota.

Sembrador ha elegido para la presentación de la jota, que ha sido interpretada por el dúo Unforgettable, compuesto por Chema y Cristina, el día 28 de junio; conmemoración del Día Internacional del Orgullo LGTBI. Todo ello, como una forma más de no solo reivindicar sino de visibilizar al colectivo, ya que, aunque se ha avanzado mucho; aún hay mucho camino por hacer.

Sembrador expresa que en esta jota ha querido plasmar una historia de amor, independientemente del sexo de quien lo vive. La jota sirve para “contar historias que vemos, o no queremos ver, historias del colectivo LGTBI. De personas que tienen su propia leyenda vital en un ambiente de silencio y de invisibilidad, historias reivindicativas de experiencias vitales, de la lucha por disolver la bruma del silencio y el velo de la invisibilidad”.

Los últimos meses han supuesto una revolución para cada persona y para nuestra sociedad. La pandemia, el miedo a lo desconocido o el confinamiento han afectado en mayor o menor medida. En el caso de Sembrador, estos meses y sobre todo los primeros de la pandemia, supusieron pasar miedo e incertidumbre; algo que transformó a través de dibujos que a diario hacía y compartía en las redes sociales. A partir de ahí, todo ha ido creciendo y en los últimos meses ha creado una serie de emoticonos extremeños y serones, que han dado la vuelta al mundo. Su emoticono “Acho, te echo de menos” y otros tantos, han servido de unión para muchos y también, como para él, una forma de afrontar de mejor forma esta pandemia que aún vivimos. Unos emoticonos que son inclusivos y que han llegado a centros educativos y se ha trabajado con ellos como material didáctico en centros para personas con discapacidad, colegios e institutos; traspasando fronteras y convirtiéndose en un elemento de reivindicación social.

En este contexto creativo, ha nacido esta creación artística, que Sembrador dice que una vez presentada, es de todos, y está ahí para que se utilice y se divulgue. Y ya se está investigando, explica, cómo se bailaría.

Todo lo ocurrido en los últimos meses, explica, “está siendo una experiencia más que positiva. Me está dando mucho y estoy orgulloso de haber sacado músculo a Extremadura, porque nuestra región es grande y fuerte”. En cuanto a la jota, simplemente refleja el amor, el amor entre dos personas del mismo sexo. Es, explica, “una historia de muchos. Un amor de verano, y había gente que lo pasaba muy mal, porque se enamoraba, pero de alguien del mismo sexo, y eso, por ejemplo, en un pueblo había que ocultarlo. Afortunadamente, hemos avanzado, pero hay que seguir reivindicando y visibilizando al colectivo”, subraya.

El alcalde, Miguel Ángel Gallardo, destacó la importancia que tiene la labor que Fernando Sembrador hace, no solo con esta jota pionera y que sirve para reivindicar los derechos LGTBI y la visibilización del colectivo; sino además con sus emoticonos. Con ellos ha conseguido llegar a muchos lugares, y se han convertido en algo común para todos los extremeños.

También destaca la labor creativa que hace y “es algo importante para todos. Y lo que es importante para él, lo es también para mí, porque con su trabajo contribuye a visibilizar al colectivo”. El Ayuntamiento siempre lo ha hecho también, defender la libertad de amar a quien se quiera, al margen del sexo que se tenga. De hecho, recuerda, fue de los primeros ayuntamientos en poner la bandera LGBTI y realizar actividades para defender sus derechos, algo en lo que continúa.

Hay que seguir trabajando, y Fernando con su jota también lo hace, subraya, “por la tolerancia, la diversidad y el respeto, y además en este caso se utiliza lo tradicional para reivindicar una sociedad más tolerante y respetuosa. Estoy convencido de que se escuchará y espero que se baile”. Para conseguir la mejor jota, añade, se ha apoyado en Chema y Cristina.

Especial es esta jota por varias razones. Al margen de ser reivindicativa, lo es también porque está escrita en estremeñu, para lo que Sembrador ha contado con la colaboración de Oscec. Su presidente, Daniel Gordo explica que es la primera vez que desde su colectivo se hace algo parecido, pero era importante hacerlo, porque es único y sirve para visibilizar y sensibilizar sobre el colectivo.

En cuanto al estremeñu, explica que es una de las 7.000 lenguas que hay en el mundo, es minoritaria y una de las que está en peligro de extinción. Desde hace años Oscec trabaja en mantenerlo vivo y ponerlo en valor.

Otro de los retos que ha supuesto materializar esta jota, era ponerle música, tal como explica Chema Oliver, “ha sido difícil, porque era un poema y musicarlo no ha sido nada fácil. Había que adaptar la letra, para que fuera bailable. Está en dos partes diferenciadas, una más íntima y secreta, y la otra, más reivindicativa”. El proceso, añade Cristina Gómez, ha sido complicado, “pero hemos conseguido hacerlo y es un trabajo que está en evolución”.