Con una inversión de 37,5 millones de euros, estará terminado en 2023, y el hospital en funcionamiento en 2026
El Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura ha autorizado al Servicio Extremeño de Salud (SES) para contratar las obras de construcción que contemplan un primer módulo, destinado a atención ambulatoria y externa, con una superficie de 21.459 metros cuadrados de los 65.000 aproximadamente que tendrá y que, según las previsiones del gobierno regional, podría estar funcionando el próximo año 2023. Se trata, ha añadido, de un hito histórico. Un hospital que si se cumplen las previsiones del gobierno regional debería estar completo en el año 2026.
Este módulo se completará con una segunda fase de la zona de hospitalización, para la que la Junta prevé acogerse a fondos del marco financiero plurianual o del programa Next Generation, de recuperación y resiliencia.

El anuncio lo ha hecho público el consejero de Sanidad, José María Vergeles, quien ha recordado que esta nueva infraestructura hospitalaria es una demanda desde hace años por parte de los más de 135.000 pacientes que están adscritos a esta área sanitaria.
Un nuevo hospital, ha señalado, que tiene muchos años, ya que abrió sus puertas a principios de 1975, y que ha ido sufriendo distintas reformas para irlo adaptando a las necesidades sanitarias de cada momento, así como a las demandas de usuarios y profesionales.
Según ha explicado el consejero, el nuevo hospital tendrá distribuidos todos los servicios en tres plantas, con capacidad de 243 camas en 203 habitaciones individuales y unas instalaciones de última generación, destaca.

Este primer módulo de pacientes, además, dispondrá de 231 plazas de aparcamiento de las 700 que tendrá el complejo en su totalidad. Una nueva infraestructura ubicada en un punto estratégico, accesible tanto para las dos poblaciones más cercanas como para su área de influencia. Un nuevo centro diseñado según las premisas constructivas para un hospital del siglo XXI, y en el que se incorpora el respeto al medio ambiente y la sostenibilidad, además del uso de tecnologías apropiadas para reducir el consumo de energía, como bases fundamentales de su diseño.
Mediante la minimización del impacto ambiental y el uso de tecnologías apropiadas para reducir el consumo de energía, se plantearán edificios en armonía con su entorno y con bajos costes operacionales.

El consejero de Sanidad explica que una vez concluya el periodo de ejecución, el nuevo hospital dispondrá de una amplia cartera de servicios de consultas de rehabilitación, salas de terapia, tanto de cinesiterapia como otras relacionadas con medicina física y fisioterapia, una unidad de documentación clínica, zona de docencia, biblioteca e investigación y espacio de cirugía mayor ambulatoria.
Contará con 58 consultas externas, 30 gabinetes de exploración. Estas nuevas prestaciones que el hospital va a permitir prácticamente duplicar la capacidad de las consultas externas que tiene el actual hospital, en el que habrá ocho salas de extracciones, así como hospital de día para pacientes de oncohematología, para pacientes geriátricos y para pacientes quirúrgicos, ha añadido Vergeles.
