Además, se toman medidas extraordinarias para asegurar la seguridad en el cementerio durante estos días
La festividad de Todos los Santos está a la vuelta de la esquina y es una fecha donde la venta de flores se dispara y se incrementa el número de personas que se acercan al camposanto. Este año, con medidas extraordinarias para extremar las precauciones con motivo de la Covid 19, por lo que el aforo se ha reducido al 50%, el uso de la mascarilla es obligatorio, hay que mantener distancia de seguridad, se ubicarán carteles informativos, habrá presencia policial, en el interior del cementerio, también trabajadores municipales para proporcionar información y recordar a los ciudadanos la importancia de seguir cumpliendo las normas.
Pero, además, estas fechas tienen también su lado más dulce. Buñuelos rellenos de nata, crema o chocolate, pastas, pero, sobre todo, esos pasteles elaborados con mazapán, de forma alargada y cilíndrica que suelen estar rellenos de dulce de yema e incluso recubiertos con chocolate. Algo que sabe muy bien el pastelero villanovense Juan Antonio Parejo que lleva semanas elaborando este manjar para el disfrute de los paladares más golosos. Afirma que suele elaborarlos solo en estas fechas y que son muy demandados igual que las perrunillas, los hornazos o los pestiños en Semana Santa.









