Se incorporan a las labores de desinfección, dos cañones de ozono

Generan un total de 10.000 mg de ozono por hora cada uno, eliminando con ello, virus, bacterias, hongos y todo tipo de microorganismos

Se incorporan a las labores de desinfección, dos cañones de ozono. Se tratan de cañones que generan un total de 10.000 mg de ozono por hora, y que consigue eliminar, virus, bacterias, hongos y todo tipo de microorganismos. Además, se oxigena el aire interior, así como se produce la desodorización de la zona interior.

Unos cañones que comienzan hoy a funcionar y que lo harán diariamente. Hasta ahora, ya se han desinfectado lugares como los dos centros de salud, los coches de la policía local, las dos oficinas de servicios sociales, ambulancias, centros de mayores, residencia de ancianos…

El ozono es una molécula compuesta por tres átomos de oxígeno, es un oxidante muy potente, que tiene la capacidad de oxidar la membrana lipídica que protege a las células concretamente a la pared celular, esto produce su rotura y lo más importante es que ataca a los constituyentes de los ácidos nucleicos, como el ADN y ARN que son de suma importancia en la desactivación de los virus, a si los microorganismos no serán capaces de desarrollar inmunidad al Ozono.

Para hacer la desinfección, lo primero es conocer el volumen que tiene el habitáculo a tratar. Una vez conocido dicho volumen, se aplica un coeficiente que estará basado en el tipo de sala, y el resultado de multiplicar el coeficiente por el volumen, dará el tiempo de funcionamiento del cañón de ozono, una vez trascurrido el tiempo, solo hay que ventilar la sala de 10 a 15 minutos, para que el ozono pase otra vez a moléculas de oxígeno.

A esto se le suman las diferentes labores de desinfección que, desde hace varias semanas, los operarios de Urbaser S.A realizan a diario, por todas las calles de la ciudad, haciendo especial incidencia en los dos centros de salud, así como en espacios donde se puede producir mayor concentración de personas. A esto se le añade también, el mobiliario urbano como papeleras, señales de tráfico, contenedores entre otros, para los que utilizan una hidrolimpiadora.

Para la desinfección, se utilizan dos camiones cisternas con capacidad de ocho mil litros cada una, un carro de cura enganchado a un vehículo compuesto por dos pistolas para pulverizar, así como un vehículo de dos ruedas para desinfectar aquellas calles donde no es posible acceder con el camión. Utilizan soluciones de hipoclorito sódico, tanto líquido como en pastillas, un producto con efecto viricida que sigue las recomendaciones de las autoridades sanitarias.