Jueves Literario. Presentación del libro “París, Roma” de Julio Ocampo.
Palacio Consistorial la Jabonera. 20:30 H.
El periodista y fotógrafo villanovense Julio Ocampo, nos brinda una apopeya frágil y sensible revestida con olores de albahaca, café y carbón. Una mente, una ciudad y un país donde lo metafísico termina confundiéndose con lo costumbrista, y al contrario. El pecado, lo importante es el pecado.
Paris es un periodista de treinta años -con problemas de autoestima- recién arribado a Roma, donde comienza a trabajar como corresponsal y fotógrafo del diario más vendido en España. Su ilusión, el encanto místico de la profesión y esa pérfida ingenuidad de la que se sirven las grandes empresas para torturar psicológicamente, le hacen aguantar y resistir en un mundo oscuro, sin rostros, que poco a poco va conociendo. La cruda realidad dice que el reportero, para sobrevivir económicamente, se ve obligado a trabajar también en el almacén de ropa situado en Termini, la estación central de una ciudad que, inicialmente, asiste atónita (cual diva muerta) a su devenir, pero que, con el paso del tiempo, le va mandando mensajes encriptados que deberá resolver para encontrarse a sí mismo, y hacer lo propio tanto con ella como con el país que tanto ama: Italia. Sus historias corren en paralelo, y están cosidas por pequeños hilos invisibles, perdidos entre monumentos milenarios y mercados de fruta. Todo comienza con un viaje a Turín, como enviado especial del diario, para cubrir el aniversario del Gran Torino, que se estrelló en la colina de Superga a finales de los años cuarenta. En su retorno a Roma, visiblemente atormentado y angustiado, Paris no consigue que la historia deje de martillearle obsesivamente. La biblioteca Ennio Flaiano de su barrio se convierte en el lugar donde desarrolla esa búsqueda sin cuartel para comprender una historia pasada y así descifrar un problema presente. Físico y mental. Una epopeya frágil y sensible revestida con olores de albahaca, café y carbón. Una mente, una ciudad y un país donde lo metafísico termina confundiéndose con lo costumbrista, y al contrario. El pecado, lo importante es el pecado.

