Francisco Javier Fernández Prieto, alumno de primero de Bachillerato de Ciencias del instituto San José de Villanueva de la Serena, es uno de los veinte alumnos galardonados con uno de los Premios Espiga a la Educación que Caja Rural de Extremadura ha convocado este año por primera vez. Un acto que ha tenido lugar el pasado sábado 21, en la iglesia de Santa María Magdalena de Olivenza y contó con la presencia del presidente de la Junta, la Delegada del Gobierno, la consejera de Educación, el Presidente de Diputación y de la entidad financiera, entre otras autoridades.
Esta entidad ya tiene otros Premio Espiga en diferentes ámbitos de la sociedad, y ahora también quiere reconocer a los alumnos más destacados de la región. En concreto, con esta una iniciativa la entidad quiere premiar los veinte mejores expedientes académicos de los estudiantes de Extremadura que terminaron ESO en el pasado curso 2015-2’016. En representación de los premiados, fue Francisco Javier el encargado de hablar.

Estos premios de Caja Rural en colaboración con la consejería de Educación y Cultura de la Junta de Extremadura, son pioneros en la región y con ellos se busca, según el presidente de la entidad Urbano Caballo, reconocer la labor en el ámbito de la educación; uno de los pilares básicos y fundamentales de nuestra sociedad. Con esta iniciativa de Caja Rural de Extremadura, se materializan unas Becas Ahorro-Estudio y Proyectos en Formación Profesional, para los que ha dotado la cantidad de 30.000 euros, divididos en 20 becas Ahorro Estudio a alumnos de ESO; Premio espiga al Mejor Centro Educativo y Premio al Mejor Proyecto en Formación Profesional. Todos dirigidos los jóvenes, su inquietud y el emprendimiento de sus profesores.
