María Tena, usuaria de Aprosuba-9: “Una vida digna de ser vivida, como ciudadanos de pleno derecho”

Aprosuba-9 ha celebrado este martes, 3 de diciembre, el acto central de la Semana de la Discapacidad, coincidiendo con la conmemoración del Día Internacional de la Discapacidad. Un acto que ha consistido en la lectura de un manifiesto, a cargo de cuatro integrantes de Aprosba-9, Laura Iglesias, David Lorenzo, Brígida Cordero y María Tena.
El acto ha tenido lugar en el salón de actos del palacio consistorial La Jabonera y ha contado con la presencia de gran parte de la comunidad de Aprosuba-9, usuarios, familiares y profesionales; así como el alcalde y concejales.
Las personas con discapacidad sólo reclaman una cosa, como leyó María Tena, “una vida digna de ser vivida, como ciudadanos de pleno derecho”. Nada más y nada menos. Quieren ser ciudadanos de pleno derecho, forman parte de la sociedad y son parte de ella. Y esto es lo que reclaman.
Con este acto, que se conmemora desde el año 1983, año en el que Naciones Unidas declaró este día como Día Internacional de la Discapacidad; no se quiere hablar de integración sino de inclusión, de llamar la atención de la sociedad y de hacer visibles a las personas que tienen alguna discapacidad. En Extremadura, el 11% de la población tiene alguna discapacidad, lo que supone que en uno de cada cuatro hogares hay una persona con discapacidad. En el caso de Aprosuba-9, atiende a 400 personas y trabajan 140 profesionales, casi 200 si se tienen en cuenta los 60 que con discapacidad y sin ella que trabajan en el Centro Especial de Empleo.
El alcalde, Miguel Ángel Gallardo, aprovechó el acto para volver a poner en valor las capacidades que estas personas tienen, de lo que se trata es de dar visibilidad a estas personas y que se den las mismas oportunidades para la plena inclusión e integración.
Además, Gallardo ha querido reconocer la extraordinaria labor no sólo social, que también, sino económica especialmente; porque es un ejemplo laboral para nuestro país y no están generando un gasto sino que están generando economía. Sin olvidar, ha querido recordar, que las protestas del año pasado al menos sirvieron para alertar de que no vale todo y que no se debe recortar en este tipo de prestaciones.
Por su parte, el presidente de Aprosuba-9, Pedro Calderón, quiso poner en valor y recordar que a veces olvidamos que las personas con discapacidad son ciudadanos de pleno derecho, son parte de la sociedad y forman parte de ella. Este año, subraya, ha sido el año de la participación, tratando de propiciar que las personas tomen las riendas de su vida, que logren su autoderminación y que puedan decidir por sí mismas y participar activamente. De hecho, en la propia asociación, ya se propicia el que ellos cuenten a la hora de tomar decisiones.
Calderón señala que en cuanto a los logros conseguidos, no se puede dar ni un paso atrás en los derechos, al tiempo que indica que queda mucho por hacer. También ha animado a la sociedad a que sea cómplice de las reivindicaciones, porque no hay que olvidar que todos somos iguales, respetando las diferencias y diversidad.
 
Manifiesto íntegro leído en el acto institucional
 
En Extremadura, las personas con discapacidad somos más de 112.000, es decir, en 1 de cada 4 hogares se da una situación de discapacidad. Y en nuestro Día Internacional y Europeo lanzamos un SOS colectivo para no perder lo que hemos logrado en términos de derechos, inclusión y bienestar en estos últimos 30 años, aunque todavía insuficiente y muy precario.
Nuestra obligación, como movimiento organizado de la discapacidad, es apelar a los mejor de nuestra sociedad y de nuestros gobernantes para que este peligro no se materialice.
Años de una crisis económica aterradora y años sobre todo de políticas tóxicas y de decisiones socialmente crueles, están acabando con las todavía humildes cotas de inclusión y participación alcanzadas por las personas con discapacidad y sus familias.
A lo largo de los años, las personas con discapacidad y sus familias hemos sido una minoría discreta y aislada. Hemos sido pacientes y hasta lentos, a la hora de reclamar nuestros derechos. No hemos levantado demasiado la voz para señalar la evidencia de que la discapacidad es una cuestión aún no resuelta, lo que ha llevado a pensar que no había ningún problema. Pero ser pacientes, no quiere decir que seamos pasivos ni sumisos; ser discretos, no significa que no existamos y que no tengamos presencia y entidad social.
Las personas con discapacidad reclamamos ahora con toda firmeza compartir como los demás un espacio social construido sobre bases diferentes. Un espacio social abierto a esta parte de la diversidad humana, que la acoja y la respete, y que permita liberar el enorme potencial que encierra.
Estamos a un paso de que la discapacidad sea considerada zona catastrófica. Si en los mejores momentos económicos, las personas con discapacidad y sus familias no llegamos a disfrutar del bienestar, en las épocas pésimas sufrimos las consecuencias más devastadoras de la crisis.
Los datos están ahí:
• Incumplimiento sistemático y estructural de muchas de las leyes aprobadas pretendidamente para defender nuestros derechos; aumento de la pobreza y la exclusión, entre las personas con discapacidad; abandono de los apoyos a la familia, que queda como única y solitaria red de soporte.
• Debilitamiento de los niveles de protección social pública conseguidos; paralización de la creación de empleo para personas con discapacidad; peligro de pérdida de puestos de trabajo ocupados por personas con discapacidad. Miles de empleos en los centros especiales de empleo que hay en Extremadura pueden desaparecer, por la reducción drástica de los apoyos.
Tenemos unos entornos llenos todavía de barreras y obstáculos sin accesibilidad universal y que discrimina y excluye a las personas con discapacidad. Por todo esto las personas con discapacidad:
• QUEREMOS: Una Ley de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia como dispositivo de protección social y un apoyo imprescindible para la autonomía. Una Ley para disfrutar de vida independiente y de inclusión en la comunidad.
• QUEREMOS: Un sistema educativo en el que la inclusión real del alumnado con discapacidad no sea una mera declaración sino que tenga un contenido efectivo para acceder a una vida social plena. • QUEREMOS: Un verdadero espacio sociosanitario esencial para que determinadas discapacidades encuentren una respuesta mínima a sus demandas. • QUEREMOS: Una prestación ortoprotésica que evolucione con los tiempos para proporcionar más autonomía personal.
• QUEREMOS eliminar la situación de exclusión de las mujeres y niñas con discapacidad, o de las personas con discapacidad que viven en el medio rural, que tienen todavía más dificultades para acceder a los bienes sociales básicos.
Formamos parte de la comunidad y somos plenamente conscientes de que toda la sociedad atraviesa inmensas dificultades. Nos sentimos corresponsables y somos solidarios, pues conocemos el alto precio de la exclusión y la marginación. Pero no se nos puede pedir ni imponer que llevemos la peor parte. Asumimos nuestra cuota de esfuerzo
Mientras dure la crisis, no avanzaremos con la velocidad que necesitamos y deseamos, pero no podemos retroceder en el nivel de derechos, inclusión y bienestar alcanzado para las personas con discapacidad y sus familias.
Como conclusión, queremos que este día sirva para que todas las personas con discapacidad puedan llevar una vida digna de ser vivida, dentro de su comunidad y como ciudadanos de pleno derecho.