
Carlos Erviti y Jesús Martín, ganador y finalista respectivamente, destacan el prestigio e independencia del premio
“El pulso de las estrellas”, de Carlos Erviti, y “Violencias y fugas”, de Jesús Martín; son las novelas ganadora y finalista respectivamente de la 44 edición del premio literario de novela Felipe Trigo, que se falló en noviembre pasado. Unas novelas que se han presentado este lunes 28 de abril en el museo Charo Acero, un acto que continuó a pesar de la situación que vivió todo el país tras el apagón sufrido durante varias horas y que, sin duda, no olvidarán los escritores.
Aunque ambos han escrito relatos y otras novelas, es la primera vez que sus trabajos reciben un premio que, como Erviti y Martín subrayaron, es muy importante. Lo es, destacaron, por la calidad y prestigio que el premio Felipe Trigo tiene, además de la importante dotación económica.
El ganador y finalista de la última edición del premio también han mostrado la sorpresa que supuso para ellos el recibir la llamada telefónica, el pasado 24 de noviembre, a través de la cual recibían la noticia de ser los galardonados con el premio Felipe Trigo.

En la presentación, la alcaldesa Ana Belén Fernández subrayó la importante labor que la comisión lectora realiza a lo largo del año, una comisión que en la pasada edición leyó las 204 obras presentadas, de las que seleccionó las 8 finalistas de las que salieron la ganadora y finalista. Todo ello, subraya, hace que el premio sea transparente, independiente, un premio de calidad y muy valorado por los escritores tanto de España como de otros países que, año tras año, presentan sus obras.


Fernández destaca que los dos forman parte “ya de nuestra ciudad y de la historia de nuestro premio, por ser ganador y finalista y porque formarán parte del jurado de este año. Tendréis la posibilidad de conocer el importante trabajo que la comisión lectora hace, al igual que todas las personas que componen el jurado; además de la independencia que nuestro premio tiene”.

La alcaldesa ha querido agradecer a los escritores su participación, al tiempo que ha indicado la calidad de las dos novelas “obras que a buen seguro vamos a disfrutar”. Fernández destacó la importante que la Fundación José Manuel Lara realiza “y por la apuesta que ha hecho por nuestro premio, para darle el lugar que se merece”. Al tiempo que subrayó que tras la gala en la que se conoce el fallo del premio y que tiene lugar en noviembre, este acto de presentación de las novelas es el más importante que se lleva a cabo a lo largo del año.


Por lo que respecta a las novelas ganadora y finalista, ambas tienen varias similitudes desde el entorno rural en el que se desarrollan, con importante presencia de la naturaleza, y que vertebra en parte las novelas; a la variedad de personajes o el que plasman experiencias vividas por los autores, aunque los personajes son ficticios.
Jesús Carrasco, presidente del jurado, expresó que “El pulso de las estrellas” esta novela había puesto de acuerdo de forma unánime al jurado. En sus palabras, se trata de “una obra redonda, con una arquitectura compleja, con muchas capas superpuestas, pero que conviven muy bien. Una prosa poética y precisa. Un libro en el que te apetece quedarte”. El lector, añadió, “va a querer quedarse en este regalo que Carlos nos ha entregado, el lector va a querer quedarse en ese libro, que es una delicia”.


Unas palabras que Carlos Erviti destaca “que son muy satisfactorias, una descripción impresionante de mi novela y que las pronunció un escritor extraordinario”. Palabras sobre la primera novela que ha escrito, aunque sí es autor de varios relatos, y que mostró su alegría “por recibir este premio del que tuve conocimiento en el momento que se hizo público el fallo, ya que estaba viendo la gala en directo. Una ilusión tremenda, una gran emoción es lo que sentí”. Un premio al que decidió presentar su novela, que comenzó a escribir en la pandemia, “por la fama que tiene, de ser un premio transparente, muy bien valorado y por la dotación económica que tiene”, expresó.


Respecto a su obra, Erviti señala que el lector se va a encontrar con la vida en estado puro. Una novela en la que “están presentes la vida, la muerte, el sufrimiento, pero, sobre todo, el gozo de vivir”. Una novela en la que hay muchos personajes destacados “y en la que hay un adolescente que pasa de una etapa a otra, tratando de evolucionar, navegar en los conflictos por los que atraviesa; además de contar con una historia de amor incipiente”. Es, añade, una novela con la que ha pretendido mover las emociones del lector.
Erviti señala que le interesa también mucho la perspectiva de ser miembro del jurado, él junto a Jesús Martín será parte de este en noviembre próximo para el fallo de la 45 edición del premio. Cuando uno se presenta a un premio, destaca, “respeta mucho más a los escritores que concurren a un premio literario”.

En cuanto a la novela finalista, obra de Jesús Martín, el presidente del jurado expresó que “Violencias y fugas” es una novela que había fascinado al jurado “y hace que el lector entre en la novela gracias a su prosa fluida, al tiempo que consigue que el lector pueda también reconstruir las piezas del puzle que plantea en la novela. Ambientada en Castilla-León, parece un Macondo burgalés y el territorio es el que articula la novela. Es un planteamiento muy inteligente, con los personajes y con el territorio como eje vertebrador”.

Jesús Martín expresa que es la primera novela que escribe que se publica y nunca imaginó que podría ser premiada. De hecho, expresó que el hecho de ser finalista del premio Felipe Trigo le ha animado para presentar a otros certámenes dos novelas que tiene escritas.
Martín reconoce que se sorprendió al recibir la llamada telefónica del presidente del jurado, “nunca me imaginé recibir el premio y de hecho no había estado pendiente de las distintas fases de selección de las obras. Nunca pensé que una obra mía iba a publicarse”.
Respecto a su novela, explica que en ella están presentes los momentos felices, pero, sobre todo, el sufrimiento y el dolor. A pesar de ello, al final sí mantiene la esperanza.
Una novela, explica, que ha pretendido que sea entretenida y amena. Una novela en la que se cuentan muchas historias y “que recomiendo leer de seguido, porque se puede perder el hilo ya que se cruzan muchas historias, en distintas épocas, distintos lugares, se viaja por España y por otros países. Una novela que transita por la guerra civil y por el presente. Una novela que cuenta distintas fugas, físicas y emocionales”.

En cuanto a su decisión de presentar su novela la premio, señala que cuando la terminó vio los certámenes que estaban convocados “y vi el premio Felipe Trigo. Me resultó curioso, ya que yo conocía la figura del escritor, lo había leído en mi época universitaria y he comprado varios libros suyos”.
Al igual que para Erviti, Martín destaca que ser jurado va a suponerle una gran experiencia, al tiempo que subraya le ha sorprendido mucho la ciudad, “me ha transmitido una gran imagen”.


