El Ministerio de Transición Ecológica concede una subvención de más de 2,8 m de euros para optimizar el ciclo urbano del agua

Villanueva recibe casi 1,2 m de euros y este proyecto se desarrollará en un plazo de 2,5 años a través de Aquanex

Un cambio total en las instalaciones y, por tanto, en el servicio que se va a prestar a los ciudadanos es lo que supone la materialización del proyecto PERTE digitalización del ciclo urbano del agua, que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ha concedido al Ayuntamiento de Villanueva de la Serena, la Mancomunidad Vegas Altas y el Consorcio Vegas Altas-La Serena. Es una de las tres subvenciones con las que cuenta nuestra región y que supone una inversión de 3.161.805 euros, de los que el ministerio subvencionará con algo más de 2.804.700 euros. De esta cantidad que subvenciona, a Villanueva de la Serena le corresponde el mayor importe, de algo más de 1.182.000 euros.

Así lo ha dado a conocer la alcaldesa Ana Belén Fernández quien ha presentado el proyecto “PERTE Digitalasvegas” que aglutina a un total de 37 municipios, tanto de Badajoz como de Cáceres. Unos municipios que tienen una población que supera los 128.300 habitantes y que en los próximos años verán mejorado todo lo relacionado con el ciclo del agua.

Mejorar mediante la digitalización el ciclo del agua, tanto en el abastecimiento como en el saneamiento, es lo que realizará este proyecto que tiene un plazo de ejecución de 2,5 años. No será, añade, “una obra civil perceptible con impacto visual como una obra al uso, pero sí supondrá una importante mejora no solo en el servicio que se presta a los ciudadanos, sino en algo tan importante como preservar y optimizar los recursos hídricos, que son escasos; máxime con el cambio climático. Todo ello gracias a la digitalización y tecnología”.

Fernández subraya la importancia que tiene un proyecto de este tipo, y que ha sido posible gracias a la colaboración y gestión compartida entre varias administraciones y Aquanex, que es la concesionaria del servicio de agua. Será, añade, un cambio en la relación con los recursos hídricos para afrontar los retos del futuro y que también la mejora del servicio. Un proyecto que permitirá contar con herramientas que darán acceso directo al consumo, detectar averías, reducir las pérdidas de suministro, así como otras actuaciones. Todo ello encaminado a aumentar su eficacia.

En definitiva, añade la alcaldesa, de lo que se trata es aprovechar lo que representa la transformación digital del ciclo urbano del agua, desarrollando un conjunto de actuaciones de planificación, sensorización y de herramientas de análisis, todo ello con el fin de poder afrontar lo que representa el cambio climático y que tanto afecta a los recursos hídricos. Sin olvidar que hay que poner en marcha acciones que contribuyan a no solo conservar, sino a mejorar el estado de las masas de agua existentes.

Por su parte, Víctor Jiménez, presidente de la Mancomunidad, ha puesto en valor la importancia de este proyecto. Una iniciativa, indica, pionera y ambiciosa a nivel regional y que ha sido posible gracias a la unión de fuerzas. Todo lo que se pueda hacer para optimizar el uso del agua, su conservación y mejora, añade, es poco.

Javier Sánchez, director ejecutivo de Aquanex, destaca que con este proyecto se impulsa la economía a través del agua, “algo que es esencial en nuestra tierra”. Un PERTE, explica, que representa un salto cualitativo en cuanto a la gestión del agua, tanto en el abastecimiento como en el saneamiento y con proyectos como este “estamos mirando hacia el futuro y es posible gracias a la colaboración público-privada, que ha sido el elemento diferencial y que ha permitido que el proyecto haya contado con el respaldo del ministerio”.

Sánchez indica que la empresa lleva trabajando en la región ya más de 40 años, conoce el territorio, y la materialización del proyecto supondrá preservar los recursos hídricos y optimizar su uso. Todo ello a través de un total de 69 actuaciones en las 37 poblaciones que engloban el proyecto y que van desde actuaciones ante situaciones de sequía, vigilancia sanitaria del agua, densificación y digitalización contadores domiciliarios, control de la calidad del agua; entre otras muchas actuaciones.

En definitiva, un PERTE que servirá fundamentalmente para reforzar los programas de seguimiento y control, todo ello para conseguir un uso más eficiente y sostenible del recurso; a través del uso de tecnologías avanzadas que van a permitir el monitoreo en tiempo real y obtener información precisa sobre las necesidades de los sistemas de abastecimiento y también detectar de forma rápida, y actuar, las pérdidas de agua. Sin olvidar el uso de aplicaciones móviles y plataformas la comunicación y el intercambio de información.