
Con “La Paca Saravia” y “Un estorbo en la garganta”, obras de mucha calidad como el resto de las siete finalistas según el jurado
“La Paca Saravia” de Liliana González, y “Un estorbo en la garganta” de Lucía Rodríguez, son la novela ganadora y la finalista de la 43 edición del premio literario Felipe Trigo, que se falló en el transcurso de una gala literaria el pasado viernes 24. Una gala conducida por la periodista Ana Pecos y la música de Alba Carmona.
Las obras, dos de las nueve finalistas que había, han sido las elegidas por mayoría por parte del jurado presidido por la escritora Paloma Sánchez-Garnica; quien subrayó la gran calidad de las nueve obras finalistas, “ha habido debate en el seno del jurado para elegir qué obras finalmente se elegían”.

La ganadora de la 43 edición, Liliana González, estaba viendo en directo la gala, “no quería verla, pero me ha podido la curiosidad”, señaló, sobre todo “porque piensas que no va a ser, pero siempre tienes esperanza, que es maestra en parir supervivientes y he pensado que igual sí”.
Tras conocer que es la ganadora, González dijo que estaba “emocionadísima, muy contenta y muy feliz por la Paca. Es una mujer que ha vivido de forma sencilla, pero superándose. Es el reflejo de la vida: sufrimiento, tristeza y alegría”.

Ser la ganadora del premio Felipe Trigo, añade, “es un lujo, una satisfacción y un profundo agradecimiento a las personas que han pensado que mi obra merecía la pena”.
Respecto a la novela, la Sánchez-Garnica señaló que la novela es la historia de una mujer cuya vida transcurre en Uruguay. Está escrita en la tradición realista, y trata de un periplo entre el amor, el odio y el fracaso.
“La Paca Saravia”, es la segunda novela de González, la primera la tiene aún sin publicar y ha sido finalista en el premio Ateneo de Valladolid de este año.

Por lo que respecta a “Un estorbo en la garganta”, la presidenta del jurado señala que es la historia de una mujer que su vida está condicionada por un padre muy controlador, que pretende una hija perfecta en todas las facetas de su vida.
El autor, añade, “tiene una forma de escribir particular, con la elipsis. Un estilo escueto, pero muy contundente”.
Lucía Rodríguez se mostró también muy emocionada al ser finalista del premio. Es la primera novela que escribe. Lo que más le costó, expresa, “es el título de la novela. Es de un verso que leí cuando acabé la novela”. En este caso, la obra gira en torno a una niña muy marcada por su padre biológico y su padrastro. Su vida está muy marcada por estas dos figuras.

Paloma Sánchez-Garnica expresó que el de escritor es un oficio fascinante, es una carrera de resistencia y “solo digo que hay que escribir, lo demás no importa”.
La presidenta de la 43 edición agradeció el que se haya pensado en ella para presidir el jurado del premio. “Es un honor estar aquí, por el premio y por las personas que me han precedido. Gracias alcalde por mantener el premio, y a la consejera por apóyalo. Así que gracias, porque a los que nos dedicamos a esto, nos va la vida en ello. Gracias también a la Fundación José Manuel Lara, por hacer realidad las obras ganadoras”.

En el transcurso de la gala también hubo oportunidad de hablar con la ganadora y el finalista del año pasado, que este año han formado parte del jurado. Tanto la ganadora, Elisenda Hernández, como el finalista, José Soler; mostraron su alegría por formar parte del premio.
Hernández explicó que “es la primera vez de ver mi novela en librerías, ir a ferias del libro… Ha sido una experiencia maravillosa. Tengo una conexión emocional con Villanueva de la Serena, vaya donde vaya, siempre será especial.
Ser jurado, además, ha sido una experiencia enriquecedora”.
En similares términos se pronunció Soler, que explicó cómo recibió la noticia de que era finalista. “Lo recibí con mucha sorpresa. Y llegó la famosa llamada. No me lo esperaba y no me lo creía. Yo estaba tan tranquilo en casa y no me lo creía.
Ha sido una experiencia maravillosa, porque un escritor escribe para que lean sus obras. Ha sido un placer. Quiero que sepa Villanueva, que en mí tiene un embajador.
Participar en el jurado ha sido una experiencia muy positiva, Ha habido diversidad de opiniones y criterios. Un diálogo que a veces no es fácil encontrar con facilidad”.


El alcalde Miguel Ángel Gallardo puso en valor la importancia del premio, que nació nació tres años antes que el Estatuto de Extremadura, “que nos permite tener voz, autoestima y también oponernos. Felipe Trigo también nació para darnos autoestima a los villanovenses. Todas las corporaciones lo han mantenido y apostado por él. Ha ido cambiando y adaptándose; pero lo que no ha cambiado es que es muy nuestro. Es de todos, es de los villanovenses y de la región”.
A esta edición de la gala, asistieron los expresidentes Ibarra y Monago. A ellos se refirió el alcalde indicando que “son muchas las personas que cada año desean celebrar este premio. Y los expresidentes nos acompañan y eso es porque este Premio deja huella”.

El alcalde también tuvo palabras de agradecimiento para la Fundación José Manuel Lara que “nos ha ayudado a saber mejor cómo desarrollar y proyectar nuestro Premio. Así somos capaces de llegar más lejos. Cómo llega nuestro premio es importante, se presenta cuando van a dar comienzo las distintas ferias del libro”.
Nuestro premio, subrayó, “es el único en el que los lectores leen, evalúan las obras que después se publican. Esto es lo que hace la comisión lectora que, junto a los escritores y escritoras, son los verdaderos protagonistas”.

Gallardo recordó que Felipe Trigo “es el Premio decano de la región y te pido consejera que la Junta siga apoyando nuestro Premio y contribuir a que cualquier persona tenga pensamiento crítico, tenga la capacidad de decidir y, además como industria que es, sea un modo de vida de muchas personas. La cultura es necesaria para todos”.
Además, el alcalde recalcó que “esta gala es mejor porque la protagonizan las mujeres, que sois las verdaderas protagonistas del cambio y de las políticas de igualdad. Sin igualdad, no hay democracia.”

La consejera de Cultura, Victoria Bazaga, también puso en valor la importancia que tiene la cultura, “que debe formar parte de nuestra vida. Hay que seguir apostando por ella. Felicito a Villanueva de la Serena porque coloca el premio en el mundo, y felicidades al premio porque coloca a Villanueva en el mundo”.
La cultura, añadió, “para la Junta es transversal, debe ser para todos. En esto debemos trabajar todas las instituciones”.

