Una escultura recuerda a los seis villanovenses deportados al campo de concentración de Mauthausen-Gusen

De los seis, solo uno sobrevivió

Juan García Acero, Juan Sánchez Santos, Pablo González Escobar, Andrés Olivares Barjola, Francisco Carmona Casillas y José Atanasio González, son los seis villanovenses víctimas del franquismo que fueron deportados al campo de concentración nazi de Mauthausen-Gusen en Austria. De ellos, cinco murieron allí salvándose solo José Atanasio. Estos seis villanovenses fueron homenajeados el pasado sábado 19, dentro del séptimo acto cívico que la Asociación de Familiares Memorial Villanueva (Afamevva) llevó a cabo para recordar a los villanovenses que fueron víctimas del franquismo.

El nombre de estos seis villanovenses permanecerá ya en el recuerdo no solo de sus familiares sino en la memoria colectiva con una escultura memorial a los deportados y que ha realizado el escultor Eduardo Acero. Una escultura ubicada en el Paseo Lineal del Ferrocarril y que representa las vías del tren con seis traviesas en las que figuran los nombres de los seis deportados. Unos raíles que, al mismo tiempo, simbolizan los miles de kilómetros que recorrieron estos villanovenses hasta llegar a dicho campo en el que cinco de ellos perdieron la vida.

El homenaje se desarrolló en un acto cívico con el que se ha querido recordar a estos deportados. La presidenta de Afamevva, Tina Merino, realizó una aproximación a la vida de estos villanovenses; un acto en el que intervinieron algunos de sus familiares. Además, este homenaje también cuenta con la exposición “Republicanos españoles en los campos nazis”, en el sótano de La Jabonera, que podrá verse hasta final de mes.

El alcalde Miguel Ángel Gallardo destacó la importante labor que en los últimos años ha llevado a cabo la asociación presidida por Tina Merino. Un enorme esfuerzo, expresó, “con el que nos habéis abierto la conciencia, nos habéis hecho recordar, además de haberlos mantenido vivos y saber parte de sus vidas”. Personas, añade, “a las que trataron de hacer desaparecer en todos los sentidos, y aunque las mataron, no consiguieron ese objetivo, porque su recuerdo sigue vivo, porque vosotros los familiares lo mantenéis vivo”. Es necesario tener memoria, subraya, “y no olvidar ya que, si no tenemos memoria, la historia puede repetirse”.

El alcalde también destacó el trabajo de Eduardo Acero, “que ha puesto su arte a favor de la causa con esta escultura, que siempre nos recordará que sus vidas, y las de tantos otros, no fueron en balde, entregaron sus vidas por defender la libertad y la democracia”.