Aunque la historia del templo de San Francisco de Asís es extensa, de siglos, como Parroquia se constituyó hace 50 años; concretamente en marzo ha cumplido medio siglo. Por esta razón, la comunidad parroquial ha organizado una serie de actos para celebrar este aniversario.
Hasta este domingo puede visitarse en el patio de la iglesia y en una de sus salas una exposición con la que se muestra parte de la historia de este templo. Una exposición integrada por fotografías, ornamentos y objetos litúrgicos en la que se recoge la historia de la Parroquia desde finales del siglo XIX hasta el presente. Destacando las obras de restauración realizadas en todas las dependencias parroquiales y en el templo, tanto en el interior como en el exterior, en los últimos veinte años y tras el nuevo altar, en 1991.
En este trabajo de recuperación, destaca la llevada a cabo en el claustro, donde se descubrieron columnas escondidas durante siglos y donde está la exposición fotográfica en la que se ve el antes y después de las diferentes actuaciones; o el antiguo receptorio que ahora es salón de actos y donde puede verse la exposición de ropa litúrgica. Una muestra con objetos como albas, roquetes, casullas dalmáticas, capas pluviales, bonetes, cíngulos, estolas, entre otros; así como vasos y objetos destinados al culto: custodias, cálices, copones, vinajeras, crismeras, patenas, campanillas, palmatorias, cruz procesional, algunos de estos objetos en plata y plata sobredorada.
Una muestra que ofrece la posibilidad de contemplar objetos únicos y que gracias a esta importante muestra pueden admirarse, según destacó el alcalde Miguel Ángel Gallardo, en su visita.
Además de esta exposición, en octubre próximo y de forma extraordinaria saldrá en procesión por primera vez la imagen de San Francisco.
En esta historia de la parroquia, están nombres con Antonio Ferreria que fue su primer párroco, y que trabajó codo con codo con Antonio Guisado, que estuvo desde los orígenes de la parroquia, siendo nombrado tras su jubilación párroco emérito de San Francisco. En la actualidad, cuenta con los párrocos José María y Felipe Domínguez, que llegó al tempo hace veinte años y con el apoyo de Antonio Guisado, inició estas reformas en el tempo. Unas reformas, destaca Domínguez, que no hubieran sido posible sin el apoyo y colaboración de muchas personas que integran la comunidad parroquial.
