Con la lectura de un manifiesto a las puertas del Ayuntamiento y un minuto de silencio por la víctima número cuarenta y tres de este 2016, han finalizado los actos organizados por la concejalía de Igualdad, en este Día Internacional de la Erradicación de la Violencia de Género.
El manifiesto destacaba que el mes de noviembre constituye un mes para la reflexión, para la reivindicación, para la solidaridad, para demandar igualdad real en todos los ámbitos de la vida y adquirir compromisos para la lucha y erradicación de las violencias machistas.
Y hacía un llamamiento, ya que “tan importante es la acción de la ciudadanía como la de los poderes públicos. Necesitamos que las leyes, los gobiernos y los órganos judiciales actúen con efectividad en la prevención de la violencia por razón de género, la protección de mujeres y menores víctimas y la sanción a los responsables. Pero también necesitamos que las personas y colectivos de nuestros pueblos y ciudades vayan adquiriendo conciencia suficiente para frenar el avance de actitudes y comportamientos que rebajan u ocultan a las mujeres y relegan a un segundo plano el valor de lo femenino”.
Por ello se ha querido mostrar el total rechazo hacia cualquier forma de discriminación contra las mujeres en cualquier ámbito de la vida pública o privada, en sus múltiples manifestaciones, las violaciones, los raptos, los matrimonios forzados, los abortos selectivos, la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual…

En la prevención de la violencia, continuaba el manifiesto, debemos poner especial énfasis en la población joven; el número de adolescentes maltratadas a manos de sus parejas o exparejas ha crecido un 10,6% respecto a 2015. Un factor de riesgo está en que las menores no perciben ser víctimas de violencia de género, por lo cual es de especial importancia la sensibilización y toma de conciencia de la población juvenil con objeto de construir relaciones afectivas sanas.
Con el lema “Empieza a vivir” se ha querido lanzar un mensaje de apoyo a las mujeres que actualmente se encuentran en una relación insana y desigual, alentándolas a apoyarse en los recursos y servicios que existen en su entorno próximo y que pueden contribuir a su recuperación como persona de derecho, porque las mujeres tienen derecho a vivir sin violencias.

Una vez finalizada la lectura, se ha ido nombrando a cada una de las 43 víctimas, y empleados municipales y ciudadanos han depositado un clavel rojo sobres sus nombres en la Plaza de España. Además en este día algunas fuentes de la ciudad se han teñido de malva.
