La comunidad educativa del instituto Puerta de la Serena ha celebrado este viernes viernes 22, el décimo aniversario de la apertura del centro, que comenzó su andadura en el curso 2005-2006. Un centro que empezó sólo con alumnos de la ESO, y en la actualidad tiene unos 500 alumnos y 47 profesores. Centro en el que se imparten los bachilleratos de Ciencias y el de Artes Plásticas y Música, la Formación Profesional de grado medio en Actividades Físicas y grado superior en Animación y Actividades Físicas y Deportivas. Un centro que ha reivindicado recientemente la implantación del Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales, ya que no disponer de esta oferta educativa supone que cuando la mitad de los alumnos de la ESO concluye esta formación, se van a otros centros.

Además, el centro realiza intercambio Erasmus+ con Holanda, y está trabajando en otro proyecto similar, en este caso con Francia. A ello hay que sumar que algunos de los alumnos de FP realizan prácticas en el extranjero gracias al programa Erasmus.
En el acto de celebración, que ha tenido lugar en el hall del centro, espacio neurálgico del mismo, han intervenido todos los representantes de la comunidad educativa y representantes municipales. Todos, han destacado la importante labor llevada a cabo en el instituto en esta década de trabajo, no sólo académico sino en educación en valores. Acto que ha contado con la actuación del coro musical del centro.

Con motivo de esta celebración, 21 alumnos de la asignatura de Volumen de 1º de Bachillerato Artístico realizado una instalación escultórica denominada “From life to nowhere” y que pretende reivindicar un arte comprometido y social directamente relacionado con una educación en valores.

Este proyecto refleja uno de los acontecimientos más importantes que están ocurriendo en Europa: la llegada de miles de refugiados sirios. Una instalación que suponen fragmentos físicos y también simbólicos del periplo de miles de personas que huyen de una guerra y que llegan a Europa sin que ésta haga mucho por atender a estos refugiados. En definitiva, simboliza la instalación el apilamiento de historias “sin nombres”. Una instalación escultórica que estará expuesta durante varios días.
