La asociación contra la Anorexia y Bulimia deja su actividad tras 16 años de trabajo

 Tras dieciséis años de historia, dieciséis años de muchas historias, durísimas historias, pero sobre todo de ilusión y esperanza, la asociación contra la Anorexia y la Bulimia, fundada por Mari Muñoz y su marido Eugenio Calvente; cierra sus puertas y lo hace con su misión cumplida. Una Asociación que ha sido, hasta su último minuto de existencia, solidaria con los demás puesto que todo el material que tenía en su sede así como 1.500 euros lo ha repartido entre seis asociaciones de Villanueva de la Serena. En concreto Afads, Mensajeros de la Paz, Cáritas Cruz del Río, Apoyat, Asdivi y Anima.
Al igual que en sus inicios, tanto Mari como Eugenio no dudaron en ir a cualquier lugar para ayudar a su hija que en ese momento sufría la enfermedad, así como dar a conocer qué era la enfermedad y la puesta en marcha de la Asociación a través de los medios de comunicación locales; también han querido hacer una comparecencia pública, a través de los medios. Una comparecencia para decir que todo este tiempo ha merecido la pena, que no cambiarían nada de lo ocurrido, incluida la enfermedad de su hija; y que todo lo que se habían propuesto se ha cumplido y que ahora afortunadamente los padres o familiares de una persona con anorexia o bulimia que se enfrenten a la enfermedad tengan información, ayudas, recursos y un centro de atención.
En esta despedida pública de la Asociación, que no de ellos porque tienen claro que cualquier persona que les pida ayuda, ahí estarán; el alcalde, Miguel Ángel Gallardo, ha querido acompañarles, como ha hecho desde se creó este colectivo. Es un día, ha indicado, muy especial porque está con dos personas especiales, con una gran sensibilidad social. A través de la enfermedad de su hija, expresa, pusieron en marcha este proyecto, quisieron ayudar a los demás. Ayudar a personas que no sabían nada de esta enfermedad, casi ni su nombre. Fue un compromiso personal y social que aún hoy mantienen y su experiencia personal, añade Gallardo, la convirtieron en experiencia para los demás, crearon esta Asociación que durante años ha sido un referente, un lugar de apoyo, de encuentro, de asesoramiento. Ha sido una forma de hacer que el calvario que supone la enfermedad, fuera menos, subraya.
El alcalde ha querido destacar trayectoria del colectivo que ha conseguido en este tiempo cubrir las necesidades de las personas que tienen esta enfermedad, sin olvidar a sus familias, ya que es una enfermedad que no sólo afecta al que la padece, sino a todo su entorno. Ahora, añade Gallardo, con el deber cumplido, “cierran la ventana de una forma honorable, poniendo todos los recursos que han acumulado estos años, a disposición de la sociedad, de otros colectivos que trabajan en diferentes ámbitos. Dan un ejemplo, es la primera vez que se da esta situación en Villanueva, el que una Asociación se quede latente, sin actividad. Prefieren concluir y dar lo que tienen a los demás”. Dando, una vez más, un ejemplo de solidaridad.
Gallardo ha querido destacar la figura de Mari Muñoz, junto a su marido. Mari, expresa, “es una persona ejemplar, y todos los villanovenses estamos agradecidos por el trabajo que han hecho. Aunque Mari deja este proyecto, su solidaridad y entrega a los demás continúa, ella es voluntaria y ayuda a personas con cáncer”.
Mari Muñoz es una mujer que transmite positivismo, a pesar de haber tenido que vivir momentos duros, muy duros, como ella misma reconoce. El balance de todo este tiempo, es positivo, expresa emocionada, incluso la propia enfermedad. El vivir esta situación tan difícil, “nos ha dado más humanidad y más compresión. Mi hija fue la que nos animó a poner en marcha la Asociación, para ayudar a personas que vivían una situación tan difícil como nosotros”.
Mari ha querido agradecer el apoyo que siempre ha tenido por parte del Ayuntamiento y en especial de Miguel Ángel Gallardo, “ya que siempre ha estado a nuestro lado, cuando ni siquiera era alcalde. En muchas ocasiones nos ha acompañado en las terapias y ha conocido de primera mano casos duros, durísimos, porque es una enfermedad que no está en la boca, es una enfermedad mental y hay que trabajar la mente para que la persona que la padece se pueda curar”.
Mari ha querido también hacer un agradecimiento muy especial a los voluntarios que todos estos años se han implicado en la Asociación, una Asociación, subraya, que físicamente desaparece, pero que su alma está en todos los que han formado parte de ella.
En cuanto a lo más gratificante durante este tiempo, Mari Muñoz señala que ha sido muy importante el que se haya ido consiguiendo todo lo que se necesitaba para ayudar a las personas con esta enfermedad, incluyendo el que haya un centro ambulatorio en nuestra región, en centro Los Pinos en Badajoz, y no tengan que desplazarse a otros lugares.
Desde luego, subraya, “volvería a hacerlo todo igual, ni siquiera evitaría el haber pasado la enfermedad, a pesar de ser muy dura, es muy dura, pero si luchas y tiene voluntad, se sale y además aprendes recursos que te hacen ser fuerte y hacer frente a la misma. Cuando te dan el alta, estás curado, y eso es lo importante”.
Mari Muñoz recuerda que durante este tiempo, el perfil de la enfermedad ha ido cambiando y si antes era anorexia nerviosa, ahora hay otros muchos factores que hacen que sea “de libro”, expresa. Pero “no podemos esperar a que todo nos lo resuelvan los políticos, tenemos que implicarnos y que los valores como ayudar a los demás estén más presentes en nuestra vida”.
Eugenio Calvente ha reiterado el agradecimiento por el apoyo que siempre han tenido por parte del Ayuntamiento, “una apoyo muy importante para poder afrontar una situación que nosotros vivimos de forma muy angustiosa y penosa”. Ahora, cuando toman la decisión de que la Asociación deje de existir, Eugenio tiene claro que la labor sigue, porque se ha sembrado la semilla, se ha hablado de la enfermedad y ha permitido que se conozca y que se pueda actuar cuando detecten los primeros síntomas. En este camino, añade, siempre podrán contar con nosotros.