Pineda ha mostrado su satisfacción por el alto número de obras presentadas en esta edición, ya que con respecto al pasado año, son 60 obras más. La procedencia también es muy diversa aunque especialmente llegan muchas de Latinoamérica, de países como Méjico, Colombia, Panamá, Chile, Argentina, entre otros, además de otros lugares como Francia, Holanda o Israel, así como de diferentes puntos de la geografía española.
Desde hace algunos días, explica Pineda, los 33 integrantes de la comisión lectora, son once grupos de tres personas tienen ya las 254 obras para su lectura y el próximo mes de octubre se decidirá cuáles son las obras finalistas en ambas modalidades.
Respecto al desarrollo del Premio, Pineda indica que el formato que cambió el pasado año se mantendrá también este año y cuando pase el verano se irá viendo con la comisión lectora el desarrollo de la gala.
