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Miércoles, 25 Septiembre 2013

Villanueva de la Serena rinde un homenaje al escultor Eduardo Pino Lozano

Autor, entre otras tallas, de Jesús Nuestro Padre Nazareno y Nuestra Señora de la Soledad

Eduardo Pino Lozano, autor de varias tallas, y que en nuestra ciudad destacan varias  entre ellas Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Soledad así como otras cinco imágenes que hay en la parroquia de la Asunción, cuenta desde el pasado día 15 con un busto en su honor, hecho conforme a un autorretrato que se hizo cuando tenía 23 años. Un busto que se ha ubicado frente a la torre de la parroquia de la Asunción y que, por su ubicación, también permite una visión de la plaza de España; lugar por el que se ven  los pasos de Semana Santa que portan las dos imágenes que él realizó: el Nazareno el año 1943, una imagen con una grandísima devoción en la ciudad, y también Nuestra Señora de la Soledad, de 1947, también muy querida por los villanovenses.

 

Un acto que se quiso haber realizado coincidiendo con el centenario de su nacimiento, en noviembre de 2011, pero como acabó de fallecer Manuel Sánchez Gálvez, entonces presidente de la Junta de Cofradías, se optó por aplazarlo.

Este homenaje se ha realizado de forma conjunta entre la Junta de Cofradías y el Ayuntamiento Villanovense, que en su día atendió la petición de la Junta de Cofradías de realizar un reconocimiento a este importante escultor local. De esta forma, el Ayuntamiento ha encargado este busto elaborado en bronce, en la Fundición Rivera de Montehermoso, y que es conforme a un autorretrato que Eduardo Pino se hizo en el año 1934, en París cuando tenía 23 años, tal como recordó uno de sus sobrinos, Diego Borrallo Pino.

Lucas Alonso Muñoz, presidente de la Junta de Cofradías recordó emocionado la importancia de la obra de Eduardo Pino, el legado que dejó en nuestra ciudad con varias imágenes, pero especialmente con Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Soledad. Cada vez que se pase por aquí, dijo en referencia al lugar en el que se ha ubicado el busto, tendremos la ocasión de agradecerle las obras de arte que nos dejó, indicó Alonso.  Eduardo Pino, añade, “supo dar a la madera esos rostros con el semblante de un atardecer triste, con esas miradas perdidas y ese dolor sin consuelo…siempre le estaremos agradecidos por estas dos imágenes que procesionan cada año por nuestras calles, unas imágenes con un altísimo valor artístico”.

El presidente de la Junta de Cofradías quiso también reconocer y agradecer la sensibilidad e implicación que el Ayuntamiento ha tenido a la hora de reconocer al artista villanovense.

Por su parte, el alcalde Miguel Ángel Gallardo Miranda, quiso destacar la importancia del artista, al tiempo que subrayó que al igual que en los últimos años desde el gobierno municipal se ha trabajado por recuperar espacios deteriorados o edificaciones que no eran municipales pero que se han adquirido para pasar a ser patrimonio de todos; también es necesario recuperar y poner en valor figuras destacadas, como es el caso del escultor e imaginero Eduardo Pino. Al que desde hoy el pueblo de Villanueva le rinde este recuerdo y homenaje, en un lugar visible por el que pasan a diario muchas personas, añadió.

El alcalde explicó que en este busco que se ubica en el parque frente a la parroquia, se conjugan varios elementos. El diseño del pedestal sobre el que se encuentra este busto ha sido realizado por uno de los arquitectos municipales, Alfonso Navarro. En él se simbolizan varios aspectos que conjugan tanto el aspecto del propio artista, el escultor y también de su unión, a través de sus imágenes, con la Semana Santa. De esta forma, la base sobre la que se asienta el busto, está sin pulir. Representa  el trabajo del escultor, cincelando la piedra. Sobre la base se encuentra el segundo bloque de este pedestal, en el que se perpetúa el recuerdo que desde hoy el pueblo de Villanueva tiene hacia su paisano. Se recuerda su fecha de nacimiento y muerte, así como su importante obra. En un lateral, se encuentra una placa que recoge de su propio puño y letra la siguiente leyenda: Eduardo Pino Lozano, autorretrato, Madrid 1934. El resto de está rodeado de unas cruces labradas en la piedra, en el granito, y que simbolizan los penitentes que van en los desfiles procesionales. En suma, engloba al escultor, sus obras y la Semana Santa, señala el alcalde.

 

Finalmente, Diego Borrallo Pino uno de sus sobrinos que reside en Villanueva, aunque también el resto de sobrinos llegados de otros puntos del país quisieron estar en este acto de reconocimiento y recuerdo a Eduardo Pino; fue el encargado de poner punto y final al acto. Quiso agradecer en su nombre y en el de su familia el gesto que el Ayuntamiento ha tenido al realizar este busto y el homenaje en honor y recuerdo de su tío, así como a la propia Junta de Cofradías, promotora de la idea, y también a las personas de Nico Silos, párroco, y Fran Aragoneses y Santiago Naranjo, ambos de la Junta de Cofradias, por la implicación y dedicación que han tenido para este acto.

 

Diego recordó que desde el 15 de marzo Eduardo Pino queda para la posteridad con esta copia exacta de un autorretrato que él mismo se realizó frente a un espejo en París, cuando tenía 23 años.

 Diego Borrallo destacó las dotes que Eduardo Pino tuvo desde pequeño. Tales eran sus cualidades, añadió, que en los años 20 se realizó una colecta popular a favor de Eduardo Pino para ayudarle en sus estudios de pintura y escultura, algo bastante difícil en aquella época. El escultor, añade Diego, procedía de una familia humilde y gracias a la labor de mecenazgo que hizo el Conde de Cartagena, lo llevó a Madrid donde perfeccionó sus cualidades. Allí contó con el asesoramiento y enseñanzas de otro ilustre villanovense, Manuel Vadillo.

En el plano más personal y desconocido de la figura de Eduardo Pino, su sobrino evocó varios recuerdos con él cuando era pequeño. Recordó que Eduardo Pino, cuyo nombre completo era Eduardo Esteban Rufino de Todos los Santos, le talló un crucifijo que aún conserva cuando era pequeño, cuando él le observaba con admiración. Le pregunté, recordó, “tito, yo puedo hacer eso. Con una gran sonrisa me dijo: es posible….pero no fue posible”, recordó Diego con una sonrisa.

Diego Borrallo destacó que es un gran orgullo para él y toda su familia un momento como éste.